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domingo, 25 de septiembre de 2016

Enfermería medico Quirúrgica. Aproximación General. Villalba, M. y Alberte, M. Manual de la Enfermería. Nueva Edición. Barcelona: Edit. Océano 2013. p 142-144

CUIDADOS PREOPERATORIOS E INGRESO

El hecho de enfrentarse a un ingreso hospitalario o de acudir para ser sometido a una intervención quirúrgica supone, el la mayoría de las ocasiones, un acontecimiento vital estresante que difícilmente será olvidado por el paciente al cuál se le realiza. Serán recordados detalles por pequeños que sean, procedimientos, actuaciones, situaciones que pueden pasar inadvertidas por el personal de enfermería que los trate, pero que serán desde el punto de vista del paciente experiencias significativas y transcendentales el resto de sus vidas.

El preoperatorio, como tal, es entendido como el periodo que comprende el tiempo que trascurre desde que se decide practicar una intervención quirúrgica, hasta el momento del traslado de la persona al quirófano e inicio de la operación

Como he comentado anteriormente se trata de una fase estresante para el paciente que espera a veces con temor, otras con ansiedad e incluso con duda qué es lo que le van a hacer. Por ello el objetivo de los cuidados preoperatorios va encaminado a preparar a la persona para su situación intraoperatoria y para su posterior postoperatorio. En este sentido, es importante incluir también a la familia si en el postoperatorio van a cuidar de la persona intervenida. Es importante que tanto el paciente como la familia tengan una noción real y clara de cómo será el postoperatorio, así como de que medidas terapéuticas se van a utilizar. En este sentido,
  • Debe conocer las movilizaciones que se le van a realizar y posturas que se le van a aplicar.
  • Exploraciones de control  de enfermería que se le pueden tomar como la tensión arterial o toma de la temperatura corporal, evitando así el temor que los controles repetidos pueden ocasionar en la persona o la familia.
  • Debe explicarse qué tipo de dolor puede sufrir y cómo puede ser combatido: analgésicos.
  • Debe aprender y practicar técnicas de fisioterapia respiratoria básicas.


Se trata en muchas ocasiones de un periodo breve pero intenso, en el que la labor del enfermero es muy importante y en el que debe realizar en muy poco tiempo actuaciones que serán de especial importancia en todo el procedimiento posterior. He elegido esta bibliografía porque explica de forma breve, precisa y, sobre todo, empática cómo es la fase preoperatoria del paciente quirúrgico, qué cuidados más importantes realiza el personal de enfermería no solo a nivel de salud, sino también a nivel formativo y psicológico, y cómo ya desde esta fase establece la confianza necesaria para crear una correcta relación paciente-enfermera. Entiendo que complementa perfectamente los contenidos vistos en clase y clarifica aspectos y actuaciones muy importantes en la practica profesional del enfermero que en muchas ocasiones no son tenidos en cuenta o no se les presta la atención necesaria que esta etapa requiere.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Cirugía Mínimamente Invasiva

Bibliografía:

Centro de Diagnóstico y Terapéutica Endoluminal [sede Web]. Las Palmas de Gran Canaria: Centro de Diagnóstico y Terapéutica Endoluminal; 2016 [acceso 24 de septiembre de 2016]. Cirugía Mínimamente Invasiva. Disponible en: http://www.cdyte.com/pacientes/glosario/cirugia-minimamente-invasiva/






La cirugía mínimamente invasiva (CMI) es uno de los retos de la cirugía actual junto con la cirugía del cáncer y el trato más humanizado entre cirujanos y enfermos. 
La FENIN (Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria) define la CMI como La Cirugía Mínimamente Invasiva (CMI) es el conjunto de técnicas diagnósticas y terapéuticas que por visión directa, o endoscópica, o por otras técnicas de imagen, utiliza vías naturales o mínimos abordajes para introducir herramientas y actuar en distintos territorios de la economía humana”. Otro término utilizado para denominar en ocasiones la CMI es cirugía laparoscópica o cirugía asistida por laparoscopio. La laparoscopia es el conjunto de operaciones que se realizan sobre el abdomen con una cámara que se coloca sobre éste.
La CMI se utiliza en una gran cantidad de especialidades médicas y está muy presente en la cirugía actual, pero esto no siempre fue así. En el s.XVI la cirugía era realizada por barberos sin formación académica. El más célebre fue Ambrosio Paré, considerado el cirujano más importante del Renacimiento. El s.XX comenzó con el descubrimiento de los rayos X. Muy pronto empezaron a conocerse aplicaciones en medicina: se descubrió la angiografía cerebral y la ventriculografía (este fue el origen de la Radiología Vascular). El acontecimiento más relevante para la CMI fue realizado por Seldinger, el cual describió el acceso no quirúrgico a territorios vasculares. A mediados de los 70, Gruntzig y Dotter desarrollaron la angioplastia transluminal percutánea (ATP) que consiste en recuperar el flujo en las arterias nativas sin abrir el cuerpo; ésta fue una técnica (de CMI) muy novedosa en esos tiempos.
Hubo tres elementos fundamentales en la evolución de la CMI que son: el enfermo, que será siempre el foco de interés principal, la dificultad en el entrenamiento y el alto coste de la tecnología apropiada para estas técnicas.
La CMI ofrece muchas ventajas frente a la cirugía tradicional o abierta:
-Reducción del dolor y del tiempo en estancia hospitalaria y en UCI.
-Recuperación acelerada: vuelta a caminar y a la actividad diaria.
-Mejora la función pulmonar postoperatoria.
-Mejora la calidad de vida
-Reduce la necesidad de rehabilitación cardíaca para pacientes hospitalizados.
-Resultados estéticos altamente mejorados.

Precisamente por la gran cantidad de ventajas que ofrece, la CMI es considerada un hito científico. A raíz de ella hay hospitales en los que los cirujanos se ayudan de robots o utilizan orificios naturales para extirpar órganos completos. No se debe olvidar que el conocimiento de técnicas de CMI no exime al cirujano del conocimiento básico de la especialidad en la que se ejerza la CMI, es decir, el conocimiento necesario de la cirugía tradicional. Esto es un reto en la formación de futuros profesionales en la actualidad.





BIBLIOGRAFÍA:

Álvarez González Mª Teresa, Falavigna Fachini Mara F. Actuación de Enfermería en el postoperatorio de cirugía general. En: López Corral J.C, Álvarez González M.T, Argüello Dominguez M.J, Beorlegui Beguiristain B, Boada Apilluelo E, Cano Romero M.D et al. Tratado de Enfermería Médico-Quirúrgica Generalidades, Tomo I. 1ª Edición. Madrid: Luzán 5 S.A. de Ediciones; 1992.

El postoperatorio es la etapa que comienza desde el momento en que acaba la intervención quirúrgica y acaba con el alta del paciente. Es de gran importancia, ya que las complicaciones que puedan darse durante el proceso de recuperación de las funciones vitales afectadas por la anestesia, como el descuido de las necesidades de un paciente que deba permanecer mayor tiempo ingresado, condicionarán el éxito de la operación.

Durante el postoperatorio el profesional enfermero se encargará de la recepción del paciente, de los cuidados generales que puedan conllevar desajustes en sus sistemas (respiratorio, circulatorio, neurológico, renal) y de la educación sanitaria antes de dar el alta.

Con la consulta bibliográfica he querido indagar en algunos de los beneficios que aporta la deambulación precoz para que sea una actuación tan relevante de la práctica enfermera en el postoperatorio diferido. Estos son:

  • El aumento del estado de ánimo y mejora de la confusión mental ya que el paciente se muestra lúcido para andar por el hospital
  • El aumento de la frecuencia respiratoria y la mejora de la respiración, previniendo la atelectasia (salida de aire de los pulmones causada por una obstrucción de las vías aéreas) y neumonía (inflamación de los pulmones causada por infección vírica o bacteriana)
  • La mejora del riego sanguíneo que aumenta la disponibilidad de nutrientes y por tanto favorece la cicatrización además de evitar la tromboflebitis (inflamación de una vena acompañada de la formación de un trombo, coágulo, en su interior que dificulta el paso de sangre)
  • El aumento del peristaltismo intestinal que favorece la expulsión de gases, evitando así la distensión abdominal y el estreñimiento
  • La mejora de la función renal y el equilibrio nitrogenado (cantidad de proteínas ingeridas igual a la cantidad de utilizadas por organismo y a las excretadas)
  • El aumento del metabolismo evitando la pérdida de tono muscular



POSTOPERATORIO INMEDIATO


Bibliografía:
González Chocarro L, Medina Venturini C. Cuidados en el postoperatorio inmediato. Procedimientos y cuidados en Enfermería Médico-Quirúrgica. 1ªed. Barcelona: Elsevier; 2006. p.21-26.



POSTOPERATORIO INMEDIATO.
Comienza cuando finaliza la intervención quirúrgica y el paciente es trasladado a la unidad de reanimación postanestésica (URPA), y finaliza una vez que este es dado de alta de la URPA y llega a la planta de hospitalización.
La enfermera circulante realiza el traslado del paciente desde el quirófano a la URPA y debe informar a la enfermera de la unidad de reanimación sobre:
- Tipo de cirugía.
- Tipo de anestesia y respuesta del paciente a la misma.
- Situación hemodinámica.
- Parámetros de la respiración asistida.
- Venoclisis.
- Posición que mantuvo el paciente durante la anestesia.
- Medicamentos administrados.
- Situación de vendajes o drenajes.
- Localización de la familia.

La unidad de reanimación o de recuperación postanestésica (URPA) está situada muy cerca del quirófano y suele ser un espacio abierto que está distribuido en cubículos. Cada uno de ellos cuenta con toma de oxígeno y enchufes a la corriente eléctrica en cantidad suficiente para conectar los monitores y aparato de ventilación mecánica, en caso necesario.
El número de cubículos suele estar en relación con el número de quirófanos y con el número de cirugías que se practiquen en cada uno de ellos. En instituciones grandes donde se practican intervenciones quirúrgicas complejas, como puede ser el caso de trasplantes de órganos o atención a pacientes politraumatizados, la URPA funciona como una unidad de cuidados intensivos (UCI), ya que el paciente permanece 24 horas o más ante la previsión de una reintervención, con lo que el personal de enfermería de estas dos unidades debe poseer conocimientos, habilidades y destrezas que corresponden a enfermeros intensivistas.
Los pacientes salen de la URPA cuando han despertado de la anestesia y sus signos vitales son estables. Su estancia oscila entre 30 minutos y 24-48 horas. Finaliza cuando es trasladado a la UVI, a la unidad de hospitalización o a su domicilio. Es dado de alta en la URPA cuando:

-          Las constantes se estabilizan.
-          Recupera la consciencia.
-          Las posibles complicaciones están controladas.
-          En caso de anestesia locorregional, la zona anestesiada ha recuperado la función motora y parcialmente la sensitiva.
Las actividades de enfermería en el postoperatorio inmediato:
La enfermera de reanimación se enfrenta al cuidado de un paciente recién intervenido, que se está recuperando de una anestesia, y que, por tanto, tiene abolidos parcialmente sus reflejos, y que está recuperando el normal funcionamiento de todos sus sistemas corporales.
La valoración focalizada de este tipo de pacientes requiere centrarse en cuatro de las catorce necesidades básicas: respirar normalmente, evitar peligros, hidratación y eliminación, y termorregulación.

Por tanto, la vigilancia se centra en:
-          La oxigenación y ventilación
-          La circulación del paciente
-          El nivel de consciencia
-          El sistema nefrourinario
-          La termorregulación
Para ello desarrolla las siguientes actividades:

-          Recibir el parte verbal del enfermero circulante que le informe de la situación en la que le llega el paciente (aunque esté anotado).
-          Conectar al monitor para control cardiológico o respiratorio.
-          Conectar el aparato de pulsioximetría.
-          Colocar el manguito de la tensión arterial.
-          Monitorizar las entradas y salidas (sueros que le han pasado y le están pasando, drenajes, diuresis, pérdidas insensibles).
-          Valorar la coloración de la piel y mucosas.
-          Realizar la valoración neurológica del paciente.
-          Tomar temperatura.



 







miércoles, 21 de septiembre de 2016

Medidas de Asepsia.

Bibliografía:
Rosas Cervantes MD. Asepsia y antisepsia quirúrgica. Esterilización. En: Rayón Valpuesta E (dir.). Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica. Madrid: Síntesis: 2002. p. 785-96.



A la hora de tratar con un paciente-quirúrgico son muy importantes las medidas de asepsia que se tomen. De este libro comentaré algunas de las intervenciones que puede realizar la enfermería para impedir infecciones ampliando lo tratado en clase.

El riesgo de infección o riesgo de transmisión de infección son diagnósticos que pueden aparecer en pacientes que han perdido alguna defensa natural, en cirugías contaminadas o parcialmente contaminadas, en largas estancias hospitalarias y en una posible mala praxis del material quirúrgico.

Para prevenir la infección la enfermera puede intervenir en:

-La estancia pre/postoperatoria sea lo más breve posible.

-La preparación de la piel, ya que queda comprometida por la incisión quirúrgica. Para ello, se debe realizar un baño completo, normalmente la noche anterior y se podrán utilizar povidona yodada o hexaclorofeno en la zona donde se intervendrá para disminuir el número de microorganismos.

-Se debe eliminar el vello en la zona que se va a intervenir aunque existen bacterias en el folículo piloso que pueden contaminar la herida quirúrgica. Por esto, la asepsia se debe realizar antes y después de retirar el vello. Otro aspecto es el vestido, debe retirarse cualquier tipo de accesorio y llevar el camisón hospitalario y un gorro.

-Tenemos que preparar el intestino, reduciendo las bacterias que se encuentran en él. Para ello, se utilizan enemas y laxantes. Dependiendo de la operación la evacuación será mayor o menor, teniendo siempre precaución en la repetición del enema.

-Cuando se realizan implantes e intervenciones en el intestino grueso y en el recto, se utilizan antibióticos por la alta frecuencia de infección.

-También es importante el ambiente quirúrgico, el equipo humano interviniente debe contar con una higiene óptima y un buen estado de salud. Es necesario un mantenimiento de la esterilidad, para ello se eliminará los residuos biológicos, los movimientos de entrada y salida en el quirófano y el acceso del personal ajeno. En cuanto al espacio físico, se debe realizar una desinfección del quirófano diaria e impedir la entrada de corrientes de aire.

-Todo el instrumental utilizado será estéril. Si dudamos de su esterilidad debemos desecharlo.

CUIDADOS PREQUIRÚRGICOS Y CUIDADOS POSQUIRÚRGICOS



Oltra E, González C, Mendiolagoitia L, et al. Cuidados prequirúrgicos y posquirúrgicos. En: Oltra E, (coord). Suturas y Cirugía Menor para Profesionales de Enfermería. 2ªed. Madrid: Panamericana; 2007.p.75-79

He elegido este libro porque explica de manera muy concisa y con ilustraciones bastante aclaratorias diversos procesos relacionados con la cirugía que resultan fundamentales para la práctica de la enfermería. He decidido centrarme, en este caso, en los cuidados prequirúrgicos y posquirúrgicos que debe proporcionar un profesional de enfermería a cualquier paciente que vaya a someterse a una cirugía. 
En ambas fases hay que seguir una serie de pasos y dar ciertas indicaciones al paciente.

CUIDADOS PREQUIRÚRGICOS
Normalmente, cuando la intervención quirúrgica está clara y no hay contraindicaciones, cualquier paciente que va a ser sometido a la cirugía presenta ansiedad, por lo que la principal función de la enfermera va a ser intentar paliar esa ansiedad proporcionando al paciente la información que necesite, tratando de evacuar todas sus dudas y estableciendo una relación de ayuda que anime al paciente a plantear sus miedos. Debemos adaptar nuestro lenguaje al paciente y debemos hablar de manera optimista pero sin dar falsas esperanzas, es decir, siendo realistas y tratando de calmar al paciente ansioso. La información debe proporcionarse en un lugar adecuado y en el momento oportuno, en un clima tranquilo y que transmita confianza. 

Además, deberemos dar indicaciones al paciente, tanto de forma oral como por escrito. El paciente ha de lavar la zona en la que se va a intervenir y no debe usar previamente ningún tipo de aceite o crema. No es necesario rasurar la zona. Solo en muy pocas ocasiones se requiere y generalmente, es suficiente con cortar el pelo lo más corto posible con unas tijeras. El paciente tiene que llevar ropa adecuada y cómoda, con la que sea fácil la accesibilidad a la zona. Hay que tener en cuenta el calzado si la intervención es en el pie y hay que indicar tomar o dejar de tomar medicaciones según haya indicado el médico. La zona que se va a intervenir ha de ser desinfectada siguiendo normas de asepsia.

CUIDADOS POSQUIRÚRGICOS
Tras la intervención, se usa una solución antiséptica en la zona y se protege con un apósito, fijando todo con una venda o esparadrapo. El paciente debe saber cómo actuar respecto a la sutura para contribuir con el proceso de cicatrización, por lo que la enfermera deberá ser la encargada de proporcionar la información y los conocimientos necesarios al paciente, así como de la supervisión de éste. Tras cualquier intervención, los pacientes tienen un aumento del estrés, asi que es muy importante saber cuando debemos ofrecerles la información. Hemos de asegurarnos que el mensaje que proporcionamos al paciente ha sido entendido claramente y deberemos dejarle al paciente por escrito los aspectos más importantes que no ha de olvidar. 

Las indicaciones han de ser individualizadas. Algunas de ellas son: Si tras pasar el efecto de la anestesia hay molestias, están recomendados los analgésicos suaves, pero no la aspirina o ácido acetil-salicílico, lavar la zona a diario con agua y jabón suave, secando con cuidado y sin aplicar antisépticos que la tiñan, evitar la formación de costra sobre la herida, llevar la herida tapada si hay riesgo de roce o contaminación, reposo discrecional de la zona, evitar la luz solar sobre ella...